viernes, 26 de junio de 2015

Sobre la adopción igualitaria, los derechos para todos y los cómic

Alguien posteó en un grupo de facebook una opinión de un "niño" adoptado (no sabemos si por hombres, mujeres, una pareja hetero, aliens o lobos) que se pronunciaba en contra del matrimonio y la adopción igualitaria. Decía que los niños necesitaban a papá y mamá y que de no tener a alguno de los dos habría preferido quedarse en el orfanato. Seguramente debió haberse quedado allí. Su orfanato parece un lugar genial.

Pues bien, luego Rei compartió una carta de un niño de 16 adoptado por un hombre gay, en la que pedía al Senado que aprobaran el matrimonio igualitario. Hablaba desde su experiencia. Estuvo con varias parejas heterosexuales que lo devolvían al orfanato en poco tiempo porque no lo aguantaban,  hasta que llegó este hombre que era soltero y gay. Ellos se "adoptaron mutuamente". Ahora son una familia feliz, el niño es hetero y el padre ha convivido en su casa con novios.

Realmente y no es por que yo estoy a favor de los derechos iguales para todos, pero la verdad, yo le creo más al niño de 16 que envió su carta al senado. Leí sus palabras. Eran palabras sinceras de un adolescente. El otro chico... pues bien, sus palabras eran las de un adulto homófobo que en su vida ha convivido con personas no heterosexistas.

Los niños necesitan amor, cuidados y protección sin importar quién se los de. Mientras los eduquen para que sean personas beneficiosas a la sociedad, nada más importa.

Esto queda claro en un cómic argentino que leía hace tiempo, se llamaba "Son y Son comic" y la verdad era hermoso. Estaba escrito por un hombre heterosexual con familia, por cierto.

Eran tiras cómicas de vida cotidiana protagonizadas por un niño y sus dos papás. Había una abuela muy liberal que una vez opinó sobre el aborto y su opinión me marcó. "Yo no estoy a favor del aborto, pero creo que cada mujer debe tener el derecho a decidir por sí misma". Esas fueron sus palabras, pero no voy a hablar sobre eso ahora.

Recuerdo un manga corto donde POR UNA VEZ el padre era gay y no era un jodido pedófilo ni efebofilico. Trataba del chico hablando sobre su familia, que era como todas las demás. La verdad no recuerdo el nombre de este manga, lo leí hace mucho y era bonito.

Luego, tenemos a The Authority.

Apollo y Midnighter son dos tipos que fueron creados para matar y enviados a una misión suicida, a la que sobrevivieron. Desde entonces decidieron seguir su corazón y matar pedofilos, mafiosos, asesinos y demás delincuentes por las calles. Descubrieron que seguían siendo humanos, que tenían sentimientos y que se amaban mutuamente.

Se unieron a The Authority para cambiar el mundo. Apollo deseaba más que nada tener una vida normal. O lo más normal que pudiera vivir alguien como él, que tira rayitos amarillos por los ojos y va de paseo al centro del sol. Lo logró.

Jenny Quantum fue una bebé del siglo. Los malos querían obtener su poder. Los buenos querían proteger a la niña y evitar que los malos tuvieran su poder. Aunque sus métodos eran muy similares, The Authority seguía siendo "los buenos" y ganaron.

Obtuvieron una bebé que comía, cagaba, lloraba y tiraban chispitas y corrientazos como única actividad de vida. Su madre murió o quién sabe. Fue adoptada por la única pareja establecida y formal del grupo: Apollo y Midnighter, los gay.

Lejos de la dudosa moralidad del grupo completo y que Jenny nunca fue una niña normal, ellos le dieron lo más cercano a una vida normal que podría tener una meta humana tan poderosa. Le dieron cariño, cuidados y protección aún a costa de sus propias vidas... ya saben, ese tipo de cosas que hacen los padres.

Jenny tuvo una buena infancia, pese a los excesos de sus mayores  (TODOS. Apollo y Middy de hecho eran de los más sanos...) y a casi haber sido secuestrada o asesinada unas tres o cuatro veces. Pese a que sus padres se separaron por un plan de Bendix. Pese a que ella era el ser más poderoso del planeta. Pese a todo ello, Jenny Q. creció feliz y sin muchos problemas, con un padre regañón y otro sobreprotector. O dos padres regañones y sobreprotectores, además de varios "tíos" que odiaban cambiarle el pañal y no eran los que se levantaban a media noche para alimentarla.

Creo que me perdí hablando de TA. Siempre me pasa, pero a lo que voy: la adopción no es o no debería ser un tema heterosexista.

Para un niño abandonado funciona igual de bien ser adoptado por un hombre, una mujer, dos hombres, dos mujeres, un hombre y una mujer o un alien cambiaformas como le sucedió a Teddy en Young Avengers. El secreto es que esa persona que adopta sea capaz de dar amor, cuidados y protección al ser humano que se está echando al hombro.

Una adopción es más que un mero trámite legal. Es mucho más valiosa, compleja y eterna que un matrimonio. Se trata de tomar una vida y transformarla y para que se transforme bien hay que lograr el equilibrio.

Mientras seamos humanos todos (o al menos algo similar, con sentimientos similares), pues adoptar debería ser derecho de todos si se asegura la integridad física, económica, afectiva y psíquica del niño.

Creo que eso es todo lo que tengo que decir.

Se despide de ustedes, V. Bokthersa.

¡Hasta la próxima!

1 comentario:

  1. Perderse hablando de TA es muy fácil... por lo demás, de acuerdo contigo

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