viernes, 17 de julio de 2015

De editorial: Primeros pasos






De sólo leer o escuchar el nombre editorial, ya sentimos que estamos en  territorio diferente; más formal y profesional. Lo cual es cierto. Ya estamos queriendo o entrando a otro nivel en escritura, si se ha pensado, alguna vez, pasar la línea de escritor de fanfic a escritor profesional, hay que tener en cuenta muchas cosas:

—Mi libro es mi bebé: El trabajo que le cuesta a un escritor plasma su obra es inmenso, es por eso que hay que protegerlo antes de iniciar cualquier envío a editoriales. Hay diversos sitios en línea que nos ofrece el servicio de manera gratuita, y si tuvieras la posibilidad de registrar el libro en una organización de tu país mejor. 

—Lee los requisitos: Cada editorial tiene su propio requisito para recibir manuscritos, lee con atención cada párrafo que lees y trata se seguirlo a pie de la letra, porque hay algunas editoriales más exigentes que otras. También, averigua cual es la especialización de la editorial y si está de acuerdo al género de tu libro. No podrías enviar a la editorial Vida un escrito de homoerotismo.

—Los profesionales no tienen tiempo que perder: A diario hay muchos manuscritos enviados a editoriales, la cantidad de escritos recibidos a diario depende de rubro de la editorial y qué tanto es conocida. Las personas encargadas de darle el primer visto bueno al trabajo son muy quisquillosas. Mientras menos errores ortográfico y de coherencia tenga el escrito más puntos a favor para el escritor, ya que es más fácil de corregir y más fácil de tratar, por lo tanto más rápido a publicar. También habla por el escritor, ya que no se nota a un novato dando sus primeros pasos, sino un escritor que ya tiene cierto grado de madures.

—En las editoriales existe editores y su trabajo es editar: Hay editores, es cierto, pero los editores les pagan por proyecto o palabras, dependiendo del contrato que tenga con la editorial. A una editorial no le conviene darle al editor un libro o escrito con faltas de ortográficas muy escandalosas, demora más el trabajo de corregir, más gastos para la editorial, por lo tanto la posibilidad que termine en el basurero es mayor. En cambio, un escrito más tratable es más fácil de corregir y más rentable. Un escritor principiante, no puede darse el lujo de desaprovechar la oportunidad de ser publicado, hay miles de escritores que desean esa oportunidad.   

—Historias que atrapan: Si bien la parte ortográfica es muy importante, también es el contenido de la historia. Todo va de la mano. ¿Qué hacemos con un historia bien escrita pero no hay contenido interesante? Sería aburrido leerlo, un libro que se cierra y no vuelve a abrirse. El escritor tiene que mostrar que su libro es «original», y puede que este punto sea el más complicado. Casi todo está escrito, otros autores ya escribieron historias muy similares a la tuya. Así que, ¿cómo demostramos que la historia es «original»? Aquí viene a tallar el estilo. El estilo es aquello que hace diferente  tu libro al resto, su forma de escritura. Todo podrá estar ya escrito, pero dos escritores no tienen el mismo estilo de escritura.  

—Redes sociales: Un escritor ve esta herramienta como una forma de hacerse conocido, de decir: «¡Hey, estoy aquí! Conóceme». Y funciona. El escritor que no es conocido tiene menos posibilidades de ser publicado, porque no se sabe si su libro será bien aceptado por los lectores. En cambio, un escritor que tiene un blog, página de Facebook e historias, originales o inéditas propias colgado en algún sitio de escritura y es medianamente concurrido, tiene más facilidad, porque tiene un público ganado, hay personas que gusta de su historia, por lo tanto sus lectores son personas con gran potencial a comprar el libro, si alguna casa editorial decide arriesgar por él.  

—Mi historia es igual al best seller que está de moda: Muchas veces, la palabra inspiración se confunde con la palabra copia. Se ve muy seguido en los grupos de escritores, donde muchos «postean» sinopsis de sus libros y se repite el argumento con: 50 sombras de grey, crepúsculo, Harry Potter y un sinfín de libros que han logrado generar miles de ventas. Que un género literario sea de inspiración, no significa que vaya hacer igual al libro ya publicado, a tal punto que parece que sólo se cambió el nombre de los personajes. La falta de creatividad de un escritor dice mucho de él y su trabajo; es la carta de presentación.

—De infantil ha madures: Nadie es perfecto, todos cometemos errores. Los escritores, por lo general, tienen a creer que son seres perfectos y como tal, no desean oír o leer que tienen errores. En esta industria se tiene que aprender a escuchar, en especial si son correcciones de editores o personas que tiene más experiencia, y sacar lo bueno de cada oportunidad. Un escritor que no puede tener madures ni el criterio para saber cuándo es momento de tomar lápiz y papel para anotar las sugerencias y correcciones, es un escritor que no durará mucho.

—La espera desespera: Las editoriales se toman su tiempo antes de dar una respuesta definitiva al escritor, el tiempo puede varias según la editorial. En ese tiempo, el escritor está prohibido de mandar su libro a otra editorial, por dos razones:

*Podría ser que ambas editoriales acepten el escrito: Ese momento sería muy halagador para el autor, pero también hay que ver la parte más seria. Un escritor que va volanteando su obra de editorial en editorial, no está bien visto, quita profesionalismo.


*Hoy no, pero mañana sí: Tal vez, decidiste publicar con la editorial de más renombre y desististe de darle los derechos de publicación. La otra editorial, lo pensará dos veces antes de aceptar tu libro la segunda vez que decidas tomar sus puertas.

0 comentarios:

Publicar un comentario

¡Deja tu opinión!, las respetamos casi todas y no mordemos... bueno, a veces.